Usa protector solar





Señores y señoras… usen protector solar.
Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: Usen protector solar.
Los científicos han comprobado sus beneficios a largo plazo mientras que los consejos que les voy a dar, no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. He aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud.
No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que no se haya marchitado.
Pero créeme, dentro de veinte años, cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad.
No estás tan gordo como imaginas.
No te preocupes por el futuro. O preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo a lo que temas. Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde.
La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo).
Guarda tus cartas de amor. Tira las cartas del banco. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida.
Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los 40, quizá no.
Quizá bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Optarás por una cosa u otra, como todos los demás.
Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas.
No tengas miedo ni te preocupes por lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que jamás tendrás.
Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa.
Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza pues para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado y, probablemente, serán los que te acompañen en el futuro.
Entiende que los amigos vienen y se van pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque, cuando pase el tiempo, más los necesitarás.
Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas.
Vive en un pueblo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás.
Y, cuando seas viejo, añorarás los tiempos en que eras joven: los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores.
Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia o, tal vez te cases con alguien rico pero, nunca sabrás cuánto durará.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia.
Dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene.
Pero hazme caso en lo del protector solar.

Grandes esperanzas



Lo he logrado, lo he logrado, soy un pintor de exito, he logrado vender toda mi obra, no tendrás que avergonzarte de mi jamás, soy rico, ¿no es lo q querías?, ¿no es genial?, ¿podemos ser felices ahora?. Es que no entiendes que todo lo que he hecho, lo he hecho por ti. Todo lo que hay de especial en mi, eres tú.


Y al hilo de lo anterior, recuerda que…

el dinero puede comprar una casa, pero no un hogar,

puede comprar un reloj, pero no el tiempo,

puede comprar una cama, pero no el sueño,

puede comprar un libro, pero no el conocimiento,

puede pagar un médico, pero no la salud,

puede comprar un lugar en el cementerio, pero no un lugar en el cielo,

puede comprar una posición, pero no el respeto,

puede comprar la sangre, pero no la vida,

puede comprar sexo, pero no el amor,

el problema es, que a veces se me olvida…







Y es que mi gran esperanza es… entender el valor de las cosas, y recordar a veces, que el dinero no da la felicidad.

Un besazo peque



Cien sonrisas para un año perfecto

Tus 50 sonrisas…

I :-) por las entradas y la sorpresa del musical!!INOLVIDABLE!!
II :-) por la SORPRESA INCREÍBLE del zoo..mejor aún!!
III :-) por las sucesivas rosas…con su tarjetita!!
IV :-) por los “ferrero” y bombones tan ricos…mmmmmmm!!
V :-) por ayudarme con el curriculum!!
VI :-) por sacarme de todos mis líos con el ordenador!!
VII :-) por ayudarme con los trabajos imposibles para mí!!
VIII:-) por la cena en el Teatriz..k tampoco se me olvidará!!
IX :-) por las sucesivas cenas en tu casita!!así estás..sin provisiones!!
X :-) por todas las noches contigo!!
XI :-) por acompañar a tu niña a por su camisa para la orla..jejje!!
XII :-) por levantarte todos los días a las 7 para poder llevar a la yogurina a su casa…
XIII :-) por el cine del Orfanato..k tanto miedo pasé!!
XIV :-) por TODAS tus llamadas diarias…
XV :-) por sacarme esa sonrisita diaria y kitarme :-( del principio…
XVI :-) por dedicarme tanto tiempo como m dedicas…
XVII :-) por la invitación al Masters… siento lo k hice!!
XVIII :-) por hacerme un cd nuevo para musikita en tu coche..musikita para la niña!!
XIX :-) por grabarme todas las fotos y vídeos del zoo..como recuerdo!!
XX :-) por ese mousse de limón, y lasaña!!
XXI :-) por estar continuamente conmigo!! en tdo!!…
XXII :-) por ese vídeo tan potito k acabas de mandarme d la bella y la bestia…
XXIII :-) por ese viaje k tenemos pendiente a lugares por ahí perdidos…
XXIV :-) por cuidar de tu niña cuando se pone malita e ir a verla!!
XXV :-) por despedirte todas las noches con sms de buenas noches!
XXVI :-) por venir a verme cuando la niña está malita..y dejarla dormidita!!
XXVII :-) por seguir dándome sorpresas a diario…por ejemplo como la de ayer!!
XXVIII :-) por hacerte cargo de la enfermita!!
XXIX :-) por dejar el resto de planes, prácticamente por parar el mundo..jejeje..para hacer k la niña en un día de esos rarillos acabe estando contenta!!
XXX :-) por recorrerte medio madrid para venir a verme…
XXXI :-) por el finde k nos espera juntos..ke seguro k sale genial!!
XXXII :-) por la rosa k me regalaste… aunke sigo teniendo en cuenta k era chantaje para no tner k contarme el resto…jjejeje!!
XXXIII :-) por la invitación al cine y la cenita…fue una noche genial!!
XXXIV :-) por hacer de cuasi-novio k lleva a su niña en coche a todos lados…y la recoge en todas partes!!
XXXV :-) por las 24 paradas de metro k hoy has tenido por mí!! eres un cielo!!
XXXVI :-) por conseguir k despues de todo un dia se explote esa burbujita!! ya m entiendes… y sorry!!
XXXVII :-) por sacarme una vez más de un apuro…
XXXVIII :-) por incluso sacrificar tu hora d comer solo por la niña!!
XXXIX :-) por sacarme de la burbuja…y encima seguir aguantando mis borderías.
XL :-) por tus esfuerzos por llevarme a ese maravilloso hotel!!
XL-L :-) por mi PEAZOOO futuro regalo de Navidad.

Mafalda

Mis 50 sonrisas…

1  :-) Por lo que me reí contigo la noche que te conocí con tu trauma con los tortellinis
2  :-) Porque me encantó la forma tímida que tenías de colocarte el flequillo aquella noche.
3 :-) Por las miles de horas de risas, confidencias, cotilleos y divagaciones telefónicas.
4  :-) Por los sustos “del orfanato” y por ser tan valiente de venir aquella noche a mi casa, y por pegarnos la noche hablando.
5  :-) Por el regalo de cumple, el cinturón, la tarjeta… y aquel primer abrazo que nos dimos.
5 :-) Por todos los mensajitos nocturnos que me has mandado a la hora de ir a la cama, que siempre me dejan una sonrisa.
6 :-) Por la forma tan graciosa que tienes de sacar un poquito la lengua y poner cara de mala cuando piensas soltarme alguna bordería.
7 :-) Porque me encanta hacerte sonreír, y porque te comería a besos cuando te echas a reír a carcajada limpia y me abrazas después.
8 :-) Por el panini en tu casa (porque la intención es lo que cuenta :-P)
9 :-) Por la forma que tienes de ser madura cuando tienes que serlo y una peque en los mejores momentos.
10 :-) Por todos y cada uno del millón de besos que nos hemos dado hasta ahora.
11 :-) Por tu cara de felicidad mientras veías La Bella y la Bestia.
12 :-) Por las palmaditas tan graciosas que das cuando algo te pone contenta.
13 :-) Por tus lagrimillas en el zoo.
14 :-) Por los ruidos tan graciosos que haces cuando te despiertas por la mañana… que me dan ganas de abrazarte y no soltarte nunca.
15 :-) Porque me dejaste entrar en el probador de Zara… ;-)
16 :-) Por la foto.
17 :-) Por cada noche que hemos compartido juntos.
18 :-) Por el momento ducha… ejem ejem ;-)
19 :-) Porque cada vez que te miro me pongo contento.
20 :-) Porque eres preciosa, porque me encantan tus labios, tus mofletes suavecillos, tu pelo rubito, tu naricilla, tus ojazos verdes, tu tripita marcada, tus piernas larguísimas, y todo lo que no se puede confesar aquí…
21 :-) Por cada: te quiero “un poquito”.
22 :-) Por los Ferrero Rocher.
23 :-) Porque normalmente me dejo querer, y sin embargo contigo me sale cuidarte un montón, y eso me hace pensar todo el día en como sorprenderte y hacerte feliz, y me hace ser mejor.
24 :-) Porque desde que “estoy contigo” soy mucho más feliz y estoy mucho más contento. Vivo con una sonrisa en la cara.
25 :-) Porque ya tengo ganas de ese viaje contigo.
26,27,28, 29, 30 :-) Y es que esto se merece cinco sonrisas… sólo el hecho de haberte planteado el venir a Zaragoza para verme por la operación es increíble.
31 :-) Por regalarme el finde de antes de que me operen.
32 :-) Porque me encanta hacerte el amor, y porque te seguiría haciendo el amor toda mi vida.
33 :-) Porque me encantó quedarme mirándote ayer y hacerte mimitos hasta que te quedaste dormida entre mis brazos.
34 :-) Porque fue un detalle que colgases mi tarjeta al lado de tus fotos de Pipo.
35 :-) Por tus mensajitos en el Tuenti cada mañana y por todos tus comentarios, que me encanta entrar y tener algo nuevo.
36 :-) Por la forma que tenías de hacerme rabiar al principio, y luego hacerme sonreír y luego vuelta a hacerme rabiar, fue genial.
37 :-) Porque me encanta acariciarte, y tienes la piel suavecita, suavecita, y no pararía nunca.
38 :-) Porque tus amigas te adoran, y eso me demuestra que mereces la pena.
39 :-) Por Love Actually, Path Adams y Orgullo y prejuicio… No por verlas, sino porque me encantó que pasases de ellas por mi a los dos minutos.
40 :-) Por todas las sonrisas que se que aún me siguen esperando contigo.
42 :-) Por ese peazo de pijamaaaa!!! Que me tiene encantaditooo!!!!
43 :-) Porqué cuando te dije: “Seguro que no podrías vivir sin mi!!!” Tu me contestaste: “Podría, pero preferiría no hacerlo” Im-presionante!!!
44 :-) Por el Papa Noel de chocolate.
45 :-) Por Cortylandiaaa!!!!!!
46 :-) Por el fin de semana q vamos a pasar.
47 :-) Porque necesitaré mimitos para cuando me operen.
48 :-) Porque ni de coña me quedo sin ser el primero en desearte feliz año a las 00:01 del 1 de enero.
49 :-) Porque… cada día te quiero más.
50 :-) Y porque, hoy x hoy, miró mi futuro y me gusta imaginarte en él.

Pd.- Os deseo a todos un feliz 2008, que sea un año estupendo y que no dejéis de sonreír. O al menos, que todos tengáis vuestras 100 sonrisas para un año perfecto…



Feliz Navidad



La vida es corta: rompe las reglas, perdona rápido, besa despacio, ama apasionadamente y nunca te arrepientas de algo que te haya hecho sonreír.

Feliz Navidad y que paséis un estupendo 2008.

Para mi abuelo

Sé que podría empezar aquí contando un millón de anécdotas sobre nuestro abuelo, pero estoy seguro que si en vez de eso, os paráis aunque sea por un segundo a pensar en él, casi sin daros cuenta se os escapará una sonrisa recordando algún buen momento que os hizo vivir, alguna frase que dijo en el momento más inesperado y que acabo haciendo sonreír a todos los presentes, o alguna vivencia que disfrutasteis con él.

Y ahora, con una sonrisa en la cara, sí que es un buen momento para empezar a hablar sobre nuestro abuelo, porque seguro que él prefiere vernos así.

La visión que tenemos de nuestro yayo, es que desde siempre ha sido una persona muy trabajadora, que trabajó y luchó a lo largo de toda su vida para que no les faltase de nada a su mujer y sus hijos. Y desde luego, lo consiguió. No hace falta mas que echar un vistazo a la gran familia que ha creado y a todos los nietos que estamos aquí para darle las gracias por tantas y tantas cosas.

Siempre ha sido una persona sociable, ¡la más sociable del mundo seguramente!, tanto que fue presidente de la residencia de día donde solía ir a jugar a las cartas. Y desde luego, era el alma de la playa, no podía dar más de dos pasos por la orilla del mar sin tener que pararse a saludar a unos y a otros. Imaginaos que hasta se hizo muy amigo de un hombre alemán, que no sabía ni una palabra de castellano y que utilizaba a su mujer como traductora para poder hablar con él horas y horas. Y es que suena a locura, pero nuestro abuelo es así, de esas personas a quien se le coge cariño enseguida, entrañable, encantador, divertido e imposible de olvidar.

Incluso sus manías nos resultaban divertidas. Siempre a las dos estaba como un clavo sentado en la mesa esperando para comer porque ya tenía hambre, o cuando peleaba con su hijo Miguel Angel porque habían perdido al guiñote y le echaba la bronca por no haber echado esta o aquella carta.

Y es que hemos disfrutado con el muchísimo y nuestros recuerdos no pueden ser mejores, en cada comida familiar que hemos tenido la suerte de vivir todos juntos en familia, en cada Navidad, cada cumpleaños, cada verano y cada fin de semana que hemos compartido. Y estamos orgullosos de él, y de saber que él lo está de nosotros, de los nietos mayores porque ya hemos comenzado con nuestros primeros trabajos y le encantaba alardear de nosotros y de nuestros logros, y de los nietos pequeños por su inteligencia, por sus buenas notas, y por toda la vida que les queda por delante para disfrutar.

Sé que hay mil cosas que podría contar de nuestro abuelo, pero si no os importa, hay dos pequeños detalles recientes que me hacen sonreír al pensar en él y que me gustaría compartir aquí. Ambos son de la playa, de hace unas poquitas semanas. La primera fue en una de las comidas al subir de la playa, yayi fue a preguntarle que quería de comer, y al no contestar a la primera, fue hacia él y le dijo: A ver, que quieres, ¡que!, huevos, salchichas, carne, ¡que!. Y el yayo la miro, puso cara de bueno, no dijo ni palabra y le dio un abrazo gigante a nuestra abuela. Madre mía, eso es el amor pensé yo. Y estaba claro, eso es el amor.

Y la segunda, ocurrió unos pocos días mas tarde, cuando mi abuelo estaba un poco pachucho ya, cuando se sentaba a la mesa se inclinaba un poco hacia la derecha, y en una de esas, Bego le preguntó: A ver, por qué te vas a la derecha. Y el abuelo le miró con cara de sorpresa, subió los hombros con gesto de interrogación y contestó: Pues no se, debe ser el destino. Y nos hizo sonreír a todos en aquel momento. Y es que quizá el destino, o Dios, haya querido llevárselo con él al cielo, pero siempre va a estar aquí con nosotros, en nuestros corazones y en nuestro recuerdo.

Y siempre, lo mejor, hay que dejarlo para el final. Y es que el 21 de agosto, nuestros abuelos hicieron 60 años de casados. Y en la playa lo celebramos juntos con globos, con sonrisas, con una paella y con un cartel precioso que hizo su nieta más pequeña que decía “Felices 60”, y es que se dice pronto. Pero nuestro abuelo ha tenido la suerte de compartir casi toda su vida con su gran amor, con el gran amor de su vida, con nuestra abuela, y muy pocos tienen la suerte de poder decir algo así. Por eso sabemos que desde el cielo, nos está sonriendo y es feliz.

Un besazo gigante yayo.

Maneras de vivir

Hay un momento a mitad de la película en que Forrest Gump dice: “Yo no sé mucho de casi nada, pero…”. Y a decir verdad, si me paro un segundo a pensarlo, yo tampoco es que sepa mucho de casi nada, pero si tienes cinco minutos sueltos para escuchar, sí que hay un par de cosas que me gustaría compartir contigo.

Esta última semana he tenido mucho tiempo para pensar sobre la vida, y algún que otro ratillo para reflexionar sobre la muerte. Pero como sólo de nombrar lo segundo me recorre un escalofrío por la espalda (incluso aún recuerdo que cuando era pequeñajo y me ponía a pensar en ello, me echaba a llorar sin remedio y mi madre me tenía que dejar jugar un ratillo a la Game Boy como premio para que se me pasase), creo que, sobretodo hoy, me apetece hablar sobre lo primero.

Sabes, la vida es curiosa y enseña lecciones en los momentos más inesperados. Una mañana hace un par de semanas, justo después de volver de Noruega, mi hermana me pidió que la acompañase a la Fnac a comprar unos cascos nuevos para su Ipod. Subimos al autobús que estaba casi vacío y nos sentamos juntos al fondo. Entre conversación y conversación, y entre risa y risa, el rato fue pasando y el bus se fue llenando hasta que cinco o seis paradas después ya no quedaba ningún asiento libre.

En la parada siguiente subió mucha gente, entre ellos una pareja de señores mayores que se vieron un poco apurados al subir y que poco a poco fueron recorriendo el autobús hasta llegar a la altura de donde estábamos. Al verlos le di un golpecito a la señora en el hombro y le dije que por favor se sentasen en nuestros sitios. Nos levantamos rápidamente y aquella pareja ocupó nuestro lugar dándonos amablemente las gracias.

Mi hermana y yo seguimos la conversación de pie sin darle mayor importancia hasta que llego nuestra parada y al bajar, cuando no llevábamos mas de dos pasos recorridos por la acera, una señora mayor, a la que ni siquiera había visto en el autobús, me cogió del brazo por detrás. Me giré rápidamente y entonces dijo: “Gracias por ser así”. Yo me la quedé mirando por un momento con cara de – no tengo ni idea de lo que me está hablando -. Así que continuó: “Gracias por haber dejado sentar a esa pareja, ya nadie lo hace”. Me quedé tan sorprendido que sólo acerté a contestarle: “Gracias a usted, no hay de que”. Y la mujer siguió su camino tan contenta.

La verdad es que me hizo muchísima ilusión, pero luego al pensarlo después sentí un poco de pena. Y es que, ¿no es una pena que algo que debería ser tan común como ceder tu asiento a una persona mayor se haya convertido en algo tan extraordinario que tengan que agradecerte por ello?. Creo que en algo nos estamos equivocando. Aun así, es un recuerdo estupendo.

Y al igual que ese, tengo un millón de recuerdos estupendos a lo largo de toda mi vida. El primer recuerdo que tengo desde que nací es de cuando iba a la guardaría, me acuerdo de que no me gustaba nada ir, así que algunos días mis padres se inventaban fiestas para tener la excusa de saltármela. Lo único que recuerdo es de estar agarrado fuerte, fuerte al coche yendo de camino a la guardería, no dejar de llorar como un loco e intentar hacerme el dormido para ver si colaba, hasta que oi decir a mi madre: “Anda, se me había pasado, hoy es Santa LoQueSea, se me había olvidado que hoy no hay guardería.” Y entonces quedarme tranquilo.

Recuerdo a mis amigos de aquella época y recuerdo a mis amigos del colegio que por suerte aún continúan siéndolo. Recuerdo cuando mi madre vino a recogerme al cole con una ecografía en la mano y la ilusión que le hizo contarme que iba a tener unos hermanos mellizos y recuerdo que la profe colgó la ecografía en el corcho de la clase. Recuerdo perfectamente la primera vez que le dije a una chica que me gustaba y mi primer beso. Recuerdo mi primer amor de verano y la primera vez que me enamoré. Recuerdo alguna fiesta en casa y alguna vez que he hecho sonreír a esos mismos amigos. Recuerdo mi primera nota en la universidad, un 7’6, y recuerdo lo que sentí al terminar la carrera. Recuerdo tantísimas cosas buenas que podría pegarme horas escribiéndolas.

Pero también recuerdo que durante todo ese tiempo, durante cada época de mi vida, siempre ha habido “algo”, una cosa u otra, que hacía que cada momento no fuese completamente perfecto. Cuando era un crío siempre me gustaban más los regalos del resto de los niños que los míos. Al llegar al cole todos los chicos tenían las famosas deportivas de la época, las Reebok Pump, esas que se le hinchaba la lengüeta, yo me moría por tenerlas, pero mi madre lo veía una tontería (y con razón) y nunca me las compró.

Después llegó la odiada época del aparato y cuando por fin la superé, comenzaron los granitos por la frente que al final se fueron apoderando del resto de mi cara. Superadas las hormonas adolescentes llegó la etapa en la que tenía que estar perfecto y me pasé horas y horas en el gimnasio. Desde hace unos pocos meses estoy en la fase en la que cuando me ducho se me caen no mas de cinco pelos y ya estoy todo agobiado pensando que en unos años me quedaré calvo.

Y superado este nuevo bache, estoy seguro que dentro de unos pocos años algún nuevo “problema” invadirá mi mente y seguirá sin dejarme ser completamente feliz. No sé si será el no poder hacer tanto deporte como antes, o el hecho de ver que seré ya más mayor que la mayoría de los futbolistas y que en toda mi vida no ganaré lo que ganan ellos en un año, o ver mis primeras arrugas, y las primeras canas, o darme cuenta de que algún chico me llama “señor” por la calle.

Lo que quiero decir es que siempre, siempre, va a haber algo que “falle”, no estés siempre esperando a que ese problema o esa preocupación desaparezca para disfrutar de cada momento como si fuese algo único, porque te aseguro que lo es. Hay una frase genial, que dice algo así como “no vemos el mundo como es, sino como somos”, apliquémonos el cuento. Y si siempre estamos pendientes de algo, si siempre pensamos que más adelante todo irá mejor, no vamos a saber saborear la vida ni vamos a disfrutar de cada cosa buena que nos traiga. Sólo tenemos una oportunidad, una vida, así que más vale aprovecharla a tope.

Sonríe siempre que te apetezca, hasta que la sonrisa no te quepa en la cara. Sonríe en los buenos momentos y sonríe también en los malos. Y si tienes que llorar, nunca te avergüences de hacerlo. Si quieres estudiar estudia, si quieres trabajar trabaja, pero arriésgate y no escojas el camino fácil, sólo por ser el camino fácil. Encuentra alguien a quien de verdad merezca la pena amar, no te conformes. Y cuando la encuentres dalo todo por ella y dile que la quieres cada día. Regálale un millón de sonrisas y buenos momentos. Y compartid también los no tan buenos, porque cuando todo lo demás falle, ella seguirá ahí a tu lado. Y cada día que hagas el amor con ella, hazlo sabiendo que no podrías elegir otro lugar mejor en el mundo donde estar, ni otra persona mejor con quien compartirlo, sino no lo hagas.

Por supuesto cede tu sitio en el autobús, que menos. Como se suele decir, baila como si nadie te estuviese mirando. Recuerda las tres palabras mágicas, “perdón, por favor y gracias”. Trata de hacer feliz a la gente que te rodea primero, y a la gente no tan cercana después. Y recuerda, “una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja”, se rey, o se peón, se lo que quieras ser, pero nunca te sientas por debajo de nadie, ni dejes que otros te hagan sentir así. Vive una vida llena y feliz y haz que cada día valga la pena.

Al menos, eso es lo que quiero para mi. Siempre he pensado, que cuando sea un viejecillo adorable, dentro de muchísimos años, cuando todo esto se vaya a acabar, quiero poder mirar atrás y sonreír pensando que el viaje ha merecido la pena.

Y bueno… ahora mismo son un poco más de las cinco y media de la mañana, la verdad es que nunca me había planteado escribir algo así, pero esta noche no podía dormir y he pensado que ésta era una buena forma de sacar un montón de cosas que llevaba dentro. Hace dos días operaron a mi abuelo de la cabeza, y esta noche ha tenido una parada y ahora mismo está en la uci. No sé ni si debía, ni si quería contarlo. Por eso lo escribo aquí, al final de todo el texto, perdido en medio de un párrafo, porque sé que sólo la gente que se preocupa por mi y a la que le importo va a llegar a leer hasta aquí, y porque quiero que recéis mucho por él, o que lo tengáis en vuestra cabeza durante un rato o yo que sé, sólo quiero que se ponga bien y darle un abrazo. Primero a él y luego a mi abuela.

Pero recuerda que yo no sé mucho de casi nada, así que tampoco me hagas mucho caso…



Borja

Recortes de Noruega


Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega



Noruega

Momento pastelito…



Y momento de grandes cambios

Porque mañana me voy a Noruega de vacaciones quince días y ver los fiordos debe impresionar. Porque en septiembre me mudo a Madrid a vivir. Porque tengo un nuevo trabajo muy prometedor. Porque el año que viene empiezo nueva carrera, pero ésta sin agobios, ni fechas, sólo porque me apetece hacerla. Porque voy a echar a mucha gente de menos aquí. Porque voy a conocer a un montón de gente estupenda allí. Porque mi nueva casa me encanta. Porque de este año no pasa sin que aprenda a hacer surf (y espero que seas tú quien me enseñe). Porque cuando pienso en ti, sonrío, y eso me encanta. Y porque…


Momento frases del verano

“No dejes que el temor a fallar, te impida jugar.”

“…no llevo armadura para poder respirar, ni máscara mas que en carnaval…”

“La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse.

“Ganarías mucho más si no compraras caramelitos tan brillantes y los cogieras con contenido dentro.”


Momento recomendación

Hace unos cuatro o cinco años solía ir a la biblioteca pública a estudiar para mis examenes finales. Y en cada descanso recorría los pasillos llenos de estanterías con libros, ojeándo los diferentes títulos al azar hasta que uno me llamaba la atención, lo cogía, lo abría por una página cualquiera y si el párrafo que leía me sacaba una sonrisa me lo llevaba conmigo a la mesa de estudio para leerlo durante el resto de los descansos del día.

Sin embargo hubo una vez, sólo una, que en vez de llamarme la atención por el título, me chocó que hubiese un libro que no lo tenía, o más bien que en realidad estaba tan desgastado que ya no se diferenciaba en la tapa. Lo secuestré, me senté en la mesa, lo abrí por la primera página y no pude despegarme de él durante las siguientes cinco horas hasta que lo terminé. Es uno de mis pequeños tesoros desde entonces.

No os voy a decir de que trata, prefiero que lo devoréis vosotros palabra por palabra. Y aunque os voy a poner aquí el enlace para que podáis descargarlo, os recomiendo que lo compréis y cuando lo hayáis terminado se lo paséis a algún amigo a quien apreciéis, seguro que os lo agradece.

El libro era “Martes con mi viejo profesor” y el autor Mitch Albom. Para poder descargarlo pincha aquí.






Brindo porque todos tengáis un verano al menos tan bueno como el mío, un saludo y a disfrutar que son dos días.


Stay hungry, stay foolish

Discurso de Steve Jobs (fundador de Apple) en la Universidad de Stanford el día de una graduación.



“No puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se unirán te dará la confianza de confiar en tu corazón. Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.”


“A veces, la vida te golpea en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar que es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes. El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideréis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagáis. Si aún no lo habéis encontrado seguid buscando. No os conforméis. Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis. No os conforméis.






Stay hungry, stay foolish = Seguid hambrientos, seguid alocados.




Fotos

Más aquí.

Y si quieres más de mi...


Suscríbete a A las 10 en casa:


Escríbeme un e-mail a:
mail



En mis ratos libres...

Estoy leyendo, La catedral del mar de Ildefonso Falcones.

catedral del mar La Barcelona medieval en tiempos de la construcción del templo de Santa María del Mar conforma el escenario de esta soberbia recreación histórica repleta de intriga, violencia y pasión, en un tiempo convulsionado por las rebeliones contra las injusticias y feudales, el antijudaísmo, los conflictos dinásticos y la férrea represión inquisitorial. La edificación de la iglesia y la devoción por la Virgen marinera se erigirán en símbolos del tortuoso camino que el joven protagonista emprenderá en pos de su libertad.


He visto, La vida secreta de las palabras de Isabel Coixet.

la vida secreta de las palabras Un lugar aislado en medio del mar: Una plataforma petrolífera, donde sólo trabajan hombres, en la que ha ocurrido un accidente. Una mujer solitaria y misteriosa que intenta olvidar su pasado (Sarah Polley) es llevada a la plataforma para que cuide de un hombre (Tim Robbins) que se ha quedado ciego temporalmente.