Dedicado a una gran amiga que en estos días lo está pasando un poco mal… todo el cariño del mundo (y muchos mimos) desde aquí!!
(se abre paréntesis)
Y es que esa amiga, mientras hablábamos sobre el tema, me acaba de preguntar: “jo Borja, ¿tú cómo haces para ser tan fuerte?”. Lo que no sabe es que en realidad de fuerte no tengo un pelo, de hecho todavía tengo que llevar una pelota antiestrés y mirar hacía otro lado cada vez que me voy a hacer un análisis de sangre, o que sigo bajando la mirada cuando esa chica del otro lado del bar me sonríe.
Mi respuesta, literalmente, ha sido: “porque me siento tan afortunado por toda la suerte que tengo, que hay muy poquitas cosas que dejo que me afecten. Al final el cómo te afectan las cosas es una elección, puedes elegir que te afecten o que no. Hay días que no me levantaría de la cama por a o por b, pero me acuerdo de lo afortunado que soy y de la gente que hay por ahí que realmente lo pasa mal, y cuando te pones a valorar te das cuenta que tus problemas no son problemas de verdad.”
Y ahora que ha pasado un rato y me pongo a valorarlo en frío, me doy cuenta de que de fuerte más bien poco y que estoy tan muerto de miedo como la mayoría. Que la palabra “crisis” ya me sale hasta por las orejas, que estoy tan hasta las narices de oir hablar de la prima de riesgo, de independentismos y de deficit público, que hay días que ni me molesto en encender la tele cuando llego a casa por si aparece el telediario y me amarga la tarde, que tengo un miedo atroz a que las cosas puedan ir realmente a peor y pueda afectar a mi trabajo. Que el tiempo pasa increiblemente deprisa y yo ya no soy un niño, ni mis padres unos jovencitos. Que mi vida recien cumplidos los 30 no tiene nada que ver con lo que imaginé que sería al cumplir los 20, que la chica perfecta todavía no ha aparecido, que no hay dos críos corriendo por casa, ni un perro esperando al abrir la puerta, ni un chalet con jardín a las afueras.
Y a pesar de todo eso… creo firmemente en cada palabra que le he dicho y es que, puede que a veces se me olvide o que no lo valore, pero soy jodida y fabulosamente afortunado (y apostaría un riñon a que si te paras a pensar en todas las cosas buenas tú también lo eres). Por eso cada mañana cuando me despierto elijo levantarme con una sonrisa, disfrutar el día todo lo que pueda y hacer la vida un poco más agradable a los que tengo a mi alrededor. La felicidad, no es algo a lo que aspiro cuando cumpla todas mis metas, es una elección que tomo cada día, y al menos a mi, me funciona.
Lo que me recuerda y viene al hilo de… “Comienza tu día con una sonrisa, verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo”. Pues eso, aplícate el cuento!!
(se cierra paréntesis)
Buscar
Recientes
Categorías
- Curiosidades (19)
- Del día a día (60)
- Frases (21)
- General (2)
- Historias (16)
- Poesías (5)
- Sobre mi (13)
- Videos (99)
Archivos
- Abril 2013
- Marzo 2013
- Febrero 2013
- Enero 2013
- Diciembre 2012
- Noviembre 2012
- Julio 2012
- Mayo 2012
- Marzo 2012
- Enero 2012
- Noviembre 2011
- Octubre 2011
- Septiembre 2011
- Julio 2011
- Junio 2011
- Mayo 2011
- Abril 2011
- Marzo 2011
- Enero 2011
- Diciembre 2010
- Noviembre 2010
- Octubre 2010
- Septiembre 2010
- Agosto 2010
- Julio 2010
- Junio 2010
- Mayo 2010
- Abril 2010
- Marzo 2010
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Abril 2009
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Junio 2008
- Febrero 2008
- Diciembre 2007
- Agosto 2007
- Junio 2007
- Mayo 2007
- Abril 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Enero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Mayo 2006
- Abril 2006
Links
Para estar siempre informado/a...
Y si quieres más de mi...

En mis ratos libres...
Estoy leyendo, La catedral del mar de Ildefonso Falcones.
La Barcelona medieval en tiempos de la construcción del templo de Santa María del Mar conforma el escenario de esta soberbia recreación histórica repleta de intriga,
violencia y pasión, en un tiempo convulsionado por las rebeliones contra las injusticias y feudales, el antijudaísmo, los conflictos dinásticos y la férrea represión
inquisitorial. La edificación de la iglesia y la devoción por la Virgen marinera se erigirán en símbolos del tortuoso camino que el joven protagonista emprenderá en
pos de su libertad.
He visto, La vida secreta de las palabras de Isabel Coixet.
Un lugar aislado en medio del mar: Una plataforma petrolífera, donde sólo trabajan hombres, en la que ha ocurrido un accidente. Una mujer solitaria y misteriosa que intenta olvidar su pasado (Sarah Polley) es llevada a la plataforma para que cuide
de un hombre (Tim Robbins) que se ha quedado ciego temporalmente.
Blog





